Hay homenajes que no se necesitan
Parece un contrasentido, pero en estos cuatro años la convicción civilista y la vocación democrática de los militares han sido mucho más fuertes y decididas en el uso de las armas que las que tuvo el Gobierno en el respeto a las reglas de juego. Unos y otros habían jurado lealtad a la Constitución, como condición para evitar que se dejaran llevar por la fuerza de sus pasiones. Los militares, para evitar sucumbir a la tentación de usar las armas para sacar un gobernante que recurrentemente los degradaba o los utilizó para sus fines; y a los civiles, para escapar a las tentaciones de usar el poder del Estado en su propio beneficio.
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En el momento crucial, en que se acercaba la fecha para que los ciudadanos fueran a las urnas (para renovar el mandato al Gobierno por cuatro años más o para sustituirlo por otro), los militares fueron más civilistas y democráticos que los civiles. Mientras que los primeros fueron cada vez más insistentes en que su lealtad estaba con la Constitución y por tanto reafirmaron su “disposición a mantener siempre........
