Ciudadanía en reserva
Como muchos colombianos, crecí con narrativas complejas sobre la Fuerza Pública: el reconocimiento de su disciplina y capacidad operativa y, al mismo tiempo, críticas legítimas sobre abusos, distancia y desconfianza. En mi caso, además, no eran solo debates públicos, sino realidades dolorosas y concretas que incluían casos conocidos de perfilamiento racial, muertes injustificadas de jóvenes negros y una bala disparada al aire durante unas fiestas de noviembre en Cartagena que atravesó el pulmón derecho de mi primo y todavía carga en su espalda.
Con esas historias encima, el año pasado me uní a la décima cohorte del curso de Profesionales Oficiales de la Reserva de la Policía Nacional de Colombia, un programa que permite a ciudadanos participar en la misión de seguridad y convivencia sin tener vínculo laboral con la institución. Llegué entonces con tensiones arraigadas y preguntas difíciles, pero también........
