La inevitabilidad de los bombardeos
Los bombardeos son indeseables. Ojalá nunca más fuese necesario bombardear en Colombia. Entiendo, sin embargo, las razones de Estado que aduce el Gobierno, que recibió de herencia muchos grupos terroristas enriquecidos y desaforados en su frenesí criminal.
Cuando en un bombardeo legítimo a la luz de las disposiciones del derecho internacional pierden la vida menores reclutados criminalmente por un grupo narcoterrorista, la culpa por esas muertes trágicas, dolorosas y desgarradoras no es del Estado ni del Presidente, que legítimamente hace uso de la fuerza. La culpa es del grupo terrorista que los reclutó, cometiendo crímenes de lesa humanidad para convertirlos en escudos humanos.
Lo que sí protegería los derechos prevalentes de los menores y a decenas de miles de víctimas potenciales en Colombia es acabar para siempre con el reclutamiento forzado y evitar que la oprobiosa impunidad que les regalaron para vergüenza de nuestra patria a los antiguos comandantes de las Farc se siga proyectando en nuestro presente y nuestro futuro.
Obviamente, el asunto está reglado, tiene protocolos de operaciones, cargas de diligencia y........
