Adiós, Mateo
A Mateo Pérez Rueda lo mataron por hacer preguntas. En Colombia ocurre eso. Todavía hay regiones donde tomar una libreta, prender una cámara del celular o publicar una denuncia puede equivaler a firmar una sentencia de muerte. De hecho, hay más regiones cada vez donde esto pasa.
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Lo de Mateo nos resume tristemente como país. Tenía 25 años. Dirigía un medio pequeño, El Confidente, en Yarumal, Antioquia. Cubría corrupción, minería ilegal, orden público, economías criminales y política local. Es decir: cubría aquello que demasiada gente prefiere que permanezca en silencio.
La escena no puede ser más devastadora: un periodista asesinado en territorio dominado por estructuras armadas que, mientras conservan fusiles, minas antipersona, rentas ilegales y control territorial, son al mismo tiempo interlocutores privilegiados del Gobierno bajo el paraguas de la ‘paz total’ y la denominación cínica de ‘gestores de paz’.
La ironía........
