El agua, cuenta regresiva
La voz de los lectores
SEÑOR DIRECTOR:
Hace unos días, en el conjunto donde vive mi madre, en Facatativá, el agua empezó a faltar hasta por doce horas al día. Es un racionamiento drástico, pero no arbitrario. La ciudad opera con sus embalses por debajo del 20 % de su capacidad, por la sequía extrema y El Niño. El propio alcalde advirtió que, si no llueve y no se cuida el agua, las reservas apenas alcanzarían para quince o veinte días más.
Pensar en mi madre contando las horas sin agua ya no me parece un caso aislado, sino un anticipo de lo que otras ciudades podrían enfrentar. Municipios de Cundinamarca, Santander y Antioquia atraviesan situaciones similares, con racionamientos o calamidad pública por la falta de lluvias.
Lo que más inquieta no es solo........
