¿Gracias, guerreros?
Un país que no ve el fracaso de la Selección Colombia en el mundial admite que no solo tiene problemas de gol, sino también de carácter.
Lo que ocurrió después de perder por penaltis en Vancouver es parte de nuestro ritual y liturgia deportiva. El árbitro pitó y la gente salió a reconocer: “Gracias, guerreros”, “estamos orgullosos”, publicaron comentaristas, políticos y aficionados aún con la camiseta puesta. “Gracias a Dios llegamos aquí, el destino tiene que ser así y hay que aceptar su voluntad”, le escuchamos a uno de nuestros defensas. Los jugadores lloraron en el césped y nosotros, conmovidos, los consolamos desde el sillón.
Colombia no ganó. Difícilmente gana. Y los colombianos, casi todos, lo aprendimos a consentir. Perdón por poner el dedo en la herida aún abierta, pero agradecer el........
