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Las claves del pacto energético Washington-Caracas: entre la perplejidad y el sentido común

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09.09.2026

Opinión Las claves del pacto energético Washington-Caracas: entre la perplejidad y el sentido común

Sociólogo, analista político y profesor de la Universidad Central de Venezuela

Buena parte de la izquierda internacional más militante tenía fuertes expectativas en una resistencia sin cuartel desde Venezuela ante los ataques más que esperados de Estados Unidos. Posiblemente creyeron con fe en la propaganda oficial de Caracas, que no tenía mayor sustento. Ante el pesimismo y las acusaciones de entreguismo a las nuevas autoridades que han decidido aliarse a Washington, vale recordar dos cosas. Primero, que muchas fuerzas del chavismo aún se mantienen activas en el territorio y sin sufrir bajas; segundo, que la situación de Estados Unidos es quizá tan incierta como la del país caribeño. Conclusión apresurada: cualquier cosa (aún) podría suceder.

¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

El crujir de los surtidores de gasolina y sus altos precios, así como el desastre que ha causado el presidente Donald Trump en Irán y en toda la región, han hecho el mundo cada vez más impredecible y el talón de Aquiles del capitalismo sigue siendo el abastecimiento de hidrocarburos. Por su parte, el pueblo venezolano no tenía expectativas de inmolarse, mucho menos en nombre de la “moral revolucionaria”. Sobre todo cuando las declaraciones de sus aliados internacionales demostraron ser insuficientes para impedir el bloqueo total a las costas venezolanas, tal como ocurrió en diciembre del año pasado.  

¿Para qué nos sirve tener las reservas más grandes del mundo en petróleo si Washington ha prohibido a todos los países comprarlo y estos no han podido hacer nada más que aceptar su imposición? Este es el sentido común que recorre los nuevos discursos oficiales. Este acuerdo es una consecuencia de una nueva condición en la que Washington ha retomado el protagonismo y el dominio sobre América. Independientemente de los deseos, por ahora no hay fuerzas que puedan resistirse a esta nueva situación.

El contexto venezolano

La encrucijada energética que atraviesa Venezuela no comenzó con la agresión militar del 3 de enero de 2026, cuando fuerzas estadounidenses bombardearon puntos estratégicos en Caracas y capturaron al presidente Nicolás Maduro. La erosión del modelo petrolero estatal acumula más de una década de fragilidad estructural, marcada por crisis de gestión e inestabilidad directiva en Petróleos de Venezuela (PDVSA), con la judicialización sucesiva de cuatro de sus altos directivos en apenas cinco años, la irrupción del crudo de esquisto en el mercado internacional —que llevó a una bajada de precios—, y una severa recesión macroeconómica caracterizada por dinámicas hiperinflacionarias que produjo una emigración sin precedentes y el hambre y la precariedad como forma de vida, mientras nuevas clases altas exponían una nueva manera grosera de diferenciación social. El expresidente Nicolás Maduro se mantenía seguro en el poder, pero su legitimidad se disolvía, especialmente luego de su respuesta represiva ante los resultados de las presidenciales de 2024.

Buena parte de la izquierda internacional más militante tenía fuertes........

© El Salto