Ceuta, Palestina y Trump: ¿quién se beneficia de desestabilizar a España?
Opinión Ceuta, Palestina y Trump: ¿quién se beneficia de desestabilizar a España?
Hay momentos en los que varios acontecimientos aparentemente aislados empiezan a dibujar un escenario mucho más complejo. La actual crisis de Ceuta es uno de ellos.
Tras el enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán y la creciente tensión internacional en torno a Oriente Próximo, las consecuencias políticas del conflicto parecen extenderse mucho más allá de sus protagonistas directos. Y España, por sus posiciones durante los últimos años, se encuentra en una situación particularmente delicada.
La pregunta, por tanto, no debería limitarse a qué está ocurriendo en Ceuta. Hay otra quizá más importante: ¿por qué está ocurriendo precisamente ahora y quién obtiene rédito político de esta crisis?
Para intentar responder hay que mirar hacia atrás.
Palestina: el principio de una fractura
La relación de España con Israel cambió considerablemente desde el inicio de la guerra contra Gaza. El Gobierno de Pedro Sánchez adoptó una de las posiciones más críticas dentro de Europa respecto a la actuación israelí y, en mayo de 2024, España reconoció oficialmente al Estado de Palestina.
No fue un gesto exclusivamente simbólico. El reconocimiento de Palestina por parte de un Estado miembro de la Unión Europea y de la OTAN reforzó políticamente la reivindicación palestina dentro del continente y colocó a Madrid en una posición incómoda para el Gobierno de Benjamin Netanyahu.
Desde entonces, las relaciones entre ambos países se han deteriorado progresivamente. Por eso sería ingenuo analizar lo ocurrido durante las últimas semanas en Ceuta sin recordar este contexto. No porque exista, al menos hasta ahora, una prueba que permita afirmar que el Estado israelí organizó la crisis —no la hay—, sino porque sí existe un enfrentamiento político previo que ayuda a entender algunas de las narrativas que han aparecido posteriormente.
El propio Gobierno español ha denunciado la actividad de redes digitales proisraelíes que amplificaron determinados mensajes durante la crisis. Algunas figuras israelíes llegaron incluso a cuestionar públicamente la presencia española en Ceuta y Melilla.
Eso, como mínimo, merece atención.
Trump y Sánchez: otro frente abierto
Palestina tampoco es el único punto de fricción.
La llegada de Donald Trump volvió a situar el gasto militar europeo en el centro de la relación transatlántica. Pedro Sánchez ha defendido una visión de la contribución española a la OTAN que no coincide con las exigencias de Washington, algo que ha........
