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En memoria de Sabino Ormazabal

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18.08.2026

Opinión En memoria de Sabino Ormazabal

Acaba de morir Sabino Ormazabal y siento la necesidad de escribir sobre él antes incluso de que el tiempo empiece a hacer su trabajo sobre la memoria. Porque la memoria personal es frágil: ordena retrospectivamente los acontecimientos, aproxima fechas, establece continuidades que tal vez entonces no percibíamos. No quisiera que eso me ocurriera al recordar a Sabino. Prefiero asumir las imprecisiones y contar simplemente cómo lo recuerdo y por qué su muerte me entristece tanto.

Creo que conocí a Sabino a principios de los años noventa. Y digo “conocí” de una manera un poco particular, porque durante algún tiempo nuestra relación fue exclusivamente telefónica. Él era entonces redactor jefe en Egin y yo participaba activamente en el movimiento de insumisión y era uno de los rostros más visibles de la Coordinadora Gesto por la Paz de Euskal Herria.

No era precisamente el lugar más sencillo desde el que iniciar una relación con alguien que trabajaba en Egin.

Sabino había impulsado en el periódico una sección titulada Ez-Bai, concebida como un espacio de debate. Lo interesante, visto desde hoy, es recordar algunas de las cuestiones que pretendía someter a discusión. Eran asuntos que en aquel momento resultaban especialmente difíciles de plantear dentro del universo político y cultural de la izquierda abertzale, porque apenas se concebían como cuestiones discutibles: entre ellas, la legitimidad de la violencia de ETA o determinadas concepciones del derecho de autodeterminación. Sabino me llamó para proponerme participar en algunos de aquellos debates. Acepté. Todavía conservo en mi despacho de la universidad fotocopias de aquellas páginas.

Casi al mismo tiempo se produjo otra circunstancia que recuerdo ahora inevitablemente unida a aquella. Joseba Macías, también fallecido, dirigía entonces Egin Irratia. A Joseba lo conocía mucho mejor: habíamos sido compañeros en la licenciatura de Sociología en la Universidad de Deusto y mantuvimos una relación que recuerdo con enorme cariño. También él me propuso entrar en un territorio que no era precisamente el mío: participar en las tertulias de la emisora. Y también........

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