Petróleo a 200 y gasolina basura ¿qué hacemos?
Apocalipsis, debacle, Armagedón. Los grandes periódicos del mundo han agotado ya su diccionario de calamidades para describir un escenario que, hasta hace poco, parecía reservado para novelistas distópicos.
Se trata del petróleo que podría llegar a los $us 200 por barril como resultado del conflicto bélico en Oriente Medio, que amenazaba con durar algunas semanas y que ahora se ha convertido en un conflicto difícil de prever cuándo y de cómo terminará.
Actualmente el precio del petróleo se cotiza entre $us 90 y $us 110 el barril. El WTI algo más bajo y el Brent más elevado. Ya estos valores han prendido todas las alarmas económicas y políticas en el mundo.
Para Bolivia, este escenario no es solo incómodo; es existencial, es de vida o muerte. El país importa más del 50 % de su gasolina y cerca del 90 % de su diésel. Somos, con orgullo involuntario, uno de los campeones mundiales de la vulnerabilidad hidrocarburífera.
Y lo peor es que, por talento propio, pasamos de ser una potencia gasífera a un país completamente dependiente de energía externa. Este mérito se lo debemos, en buena parte, a dos décadas de una política energética cuya obra cumbre fue matar la inversión, espantar el capital y perder mercados para el gas natural con una eficiencia que habría sido admirable aplicada a cualquier otra........
