El escándalo del ático para los medios comprados por Ayuso: se lo explicamos a los soldados de Miguel Ángel Rodríguez
La derecha mediática, que hasta hace una semana estaba ocupada elogiando el “vestido fetiche” de Isabel Díaz Ayuso, “con escote cruzado y aberturas en la cintura”, está escandalizada por los duros ataques que está sufriendo la incorruptible presidenta de la Comunidad de Madrid. Las alarmas se han activado en la meca del periodismo y los fieles han respondido a la llamada con un derroche de buena praxis no visto desde que Ryszard Kapuściński puso el punto y final a su ensayo sobre el cinismo de esta profesión.
Cualquiera diría que aquellos que persiguieron a Pablo Iglesias e Irene Montero hasta la puerta de su casa y revelaron el colegio de sus hijos, llegando a personarse algunos en el exterior de las instalaciones, están ahora alterados ante la posibilidad de que los áticos hagan caer a la cacique y los estómagos rujan. Pero nada más lejos de la realidad. La coincidencia temporal de todos ellos, que Hugo Martínez Abarca se ha empeñado en documentar, es casual y no causal, como demuestra la sucesión de acontecimientos que a continuación relatamos.
Miguel Ángel Rodríguez tocaba la corneta después de conocerse que, efectivamente, la baronesa de la capital había encontrado nueva vivienda tras frustrarse la operación ático y vender su novio las dos propiedades que presuntamente adquirió con dinero defraudado. Un modesto piso de 110 metros........
