Camilo: "¿A qué le voy a tener miedo? Tengo el gran privilegio de que ya fracasé"
Camilo habla de sus hijas y, casi inevitablemente, termina hablando del niño que fue. En Cuando sean mayores, el colombiano escribe pensando en Índigo y Amaranto, pero durante el proceso descubrió que muchas de las cosas que quería enseñarles eran, en realidad, aprendizajes que él mismo había olvidado. La paternidad le ha llevado también a revisar una infancia poco convencional. Empezó su carrera con 13 años, asumió responsabilidades muy pronto y conoció tanto la escasez como el fracaso antes de alcanzar el éxito internacional. Ahora observa cómo sus hijas crecen en unas circunstancias completamente diferentes y se pregunta cómo transmitirles el valor de aquello que él aprendió cuando no tenía tanto.
En ese regreso a ciertas sensibilidades de su infancia aparecen también las abejas. La apicultura, una afición que comenzó años atrás y que ahora ha retomado en su casa de Miami, le enseñó a detenerse en lo pequeño, a observar el entorno y a entender el valor de la comunidad. Una relación con la naturaleza que ahora también comparte con sus hijas y que recientemente ha vivido un episodio doloroso tras perder buena parte de sus abejas por una fumigación en un campo vecino.
A lo largo de una entrevista con Revista Bando, Camilo habla de esa infancia que siente que dejó a medias, del miedo a que sus hijas crezcan teniéndolo todo, de por qué considera un privilegio haber fracasado y de lo que ha aprendido observando una colmena. "Al final, quien necesita las........
