Mucho bombo y poco ruido en el descanso más largo de la historia del Mundial
Como diríamos en España, ni chicha ni limonada. La organización del Mundial 2026 prometía un gran espectáculo en el que se convirtió en el descanso más largo de la historia de la competición. 27 minutos y 20 segundos en los que la yankeezación fue más que evidente, pero en los que, tras todo el bombo generado en los días previos, apenas hubo ruido. Artistas de alto nivel, sí; pero poco punch y ningún momento estelar o especialmente recordable.
Quizás el momento de mayor atractivo para los seguidores del Mundial fue la aparición de Ronaldo y Ronaldinho junto a Madonna, en el principio del show. Y es que, al final, todo añadido que no desvirtúe el juego está bien, el problema es cuando el espectáculo deja de estar ligado al balón que rueda sobre el césped.
El show business invadió claramente la competición este domingo pese a que entrenadores, jugadores y expertos expresaran públicamente sus críticas. "Es lo que hay. Tal vez dentro de unos años lo encontraremos normal, como las........
