Casa Museo Molina Araújo: “Consuelo vive por siempre”
Escuché siempre a mi padre, «Pepe» Castro, decir que en 1930 compartió aulas en la pequeña escuela pública de Valledupar con dos niños procedentes de Patillal. Allí conoció a quienes en el futuro apadrinarían a sus hijos: a Hernando Molina Céspedes y Rafael Escalona Martínez.........
