Albinen
Lo primero fue precisar la fecha y, efectivamente, no era el 28 de diciembre, porque de entrada no alcanzaba a entender cómo era aquello de que a uno le pagaran por irse a vivir a los Alpes suizos, un lujo para millonarios en euros y que ahora, aparentemente, se aparecía como una posibilidad al alcance de la mano de mortales comunes y corrientes, y no era el Día de los Santos Inocentes, en el que por tradición se practica aquello de promulgar noticias fantásticamente buenas —o malas—, pero sin fundamento, y........
