‘Calçotada’ sin escapada de fin de semana: cuando la tradición catalana se reinventa en pleno Barcelona
Un comensal come 'calçots' en la terraza de la Bodega Joan del Eixample / Cedida
Xavier Oliva
Si existe una tradición gastronómica en Catalunya es, sin lugar a dudas, la de la ‘calçotada’. Cuando empieza la temporada – entre noviembre y abril - Barcelona vive un pequeño éxodo ritual cada fin de semana. Grupos de amigos y familias cuadran agendas, revisan las previsiones meteorológicas y más de uno se resigna a conducir un rato para deleitarse de con la popular cebolla de Valls y disfrutar de un ritual casi religioso con las personas que más quiere.
Los destinos favoritos siempre suelen ser los mismos: una masía perdida en algún entorno bonito del Penedés o el Camp de Tarragona. Pero en un entorno cosmopolita como Barcelona, las tradiciones gastronómicas catalanas siguen vivas. Entre nuevos conceptos internacionales e inventos con nombres indescifrables, cada invierno, algunos restaurantes de la ciudad condal reviven uno de los guiones más clásicos: clientes con baberos de papel, manos manchadas de romesco y sobremesas eternas.
No hace falta escaparse de la ciudad para disfrutar de una........
