Alba Castellví, mediadora familiar: "En un divorcio conflictivo los hijos se enfrentan a un dilema de lealtad con sus padres: estar bien con uno significa traicionar al otro"
Videopódcast 'Sobre (vivir) a la crianza'
Alba Castellví, mediadora familiar: "En un divorcio conflictivo los hijos se enfrentan a un dilema de lealtad con sus padres: estar bien con uno significa traicionar al otro"
Carmen Lázbal Gómez y Alba Castellví analizan cómo comunicar una separación a los hijos, evitar que queden en medio del conflicto y construir acuerdos pensados para la vida real
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Un divorcio no es solo el final administrativo de una pareja. Cuando hay hijos, es el diseño de una vida nueva: dos casas, dos calendarios, muchas decisiones compartidas y una pregunta que atraviesa a muchas familias: cómo evitar que los niños carguen con una guerra que no les pertenece. Este es el tema que comentamos en este nuevo episodio de Sobre (vivir) a la crianza.
Para hablar de esta situación contamos con Carmen Lázbal Gómez, abogada especializada en derecho de familia, divorcios, custodia y conflictos parentales judicializados; y Alba Castellví, socióloga, educadora, mediadora familiar y autora de 'Educar sin gritar'.
La idea clave de la conversación es sencilla de decir y, a la vez, dificilísima de practicar cuando hay dolor: dejar de ser pareja no significa dejar de ser familia. Porque, aunque el vínculo sentimental termine, la crianza continúa. Y continúa durante años.
Cómo decirlo sin romperles el mundo
Castellví recomienda explicar a los hijos que sus padres han decidido vivir cada uno en una casa, que la familia tendrá dos hogares y que esa decisión no tiene nada que ver con ellos. Conviene recordarles que ellos son lo mejor que tienen sus padres y que seguirán siendo una familia, aunque organizada de otra manera.
También insiste en que la comunicación no debería improvisarse. Lo ideal es que hablen los dos progenitores, que ambos tomen la palabra y que muestren acuerdo en lo básico, aunque la decisión de separarse no haya nacido de los dos. Para los niños, escuchar versiones contradictorias o culpabilizadoras puede abrir una grieta enorme.
Por eso, Alba aconseja no anunciar la separación hasta tener respuestas mínimas: dónde vivirán, cuánto tiempo pasarán con cada progenitor y cómo será su día a día. No se trata de tenerlo todo cerrado, pero sí de transmitir seguridad. Decir “ya veremos” o “lo decidirán los abogados” puede trasladar a los hijos la misma incertidumbre que sienten los........
