El complejo control legal de las habitaciones de alquiler dispara el 'negocio' y los precios en Barcelona
El complejo control legal de las habitaciones de alquiler dispara el 'negocio' y los precios en Barcelona
El déficit de vivienda de alquiler y los problemas de acceso propician los hogares compartidos: Idealista ya anuncia siete veces más cuartos que viviendas de alquiler de larga duración
Los nuevos contratos de alquiler bajan un 2% en el primer trimestre del año en Barcelona: 1.137,3 euros al mes
El realquiler de habitaciones se cronifica en el área de Barcelona: “Cada vez lo tienen más difícil para salir de ahí”
Un hombre comparte piso con otras cuatro personas en Barcelona / Zowy Voeten
Isabella, colombiana de 43 años, lleva casi cuatro años trabajando en Barcelona y viviendo en habitaciones tanto de la ciudad como del área metropolitana, junto con dos familiares. Pagan casi 700 euros por dos pequeñas habitaciones en un piso de unos 115 metros cuadrados en el barrio de la Prosperitat, donde conviven con otras 5 personas en la misma situación. La suma de todas sus rentas está muy por encima del alquiler total que la normativa catalana permite para ese inmueble en zona tensionada. Pero ni ellos denunciarán, ni la Generalitat puede llegar a controlar el enorme negocio que se esconde tras la oferta de pisos compartidos, cuyos anuncios no cumplen con la legislación vigente en la mayoría de casos.
El menguante estoc de pisos de alquiler convencional en Barcelona, los precios medios (1.137 euros, según los últimos datos del Incasòl) y la feroz competencia que desata cada uno de ellos ha forzado a muchos barceloneses a compartir domicilio con personas de otros núcleos familiares. El crisol de usuarios se ha ido ampliando, y ya no supone una forma de alojamiento temporal para universitarios o personas migradas que aterrizan en la ciudad y tratan de abrirse camino, sino que se cronifica, como ha explicado este diario. Ahora abarca situaciones tan dispares como estudiantes de máster de alto poder adquisitivo que buscan habitaciones o 'colivings' de diseño, como personas tanto jóvenes como de edad media que por su situación personal (modestos ingresos, separaciones, falta de empleo...) se ven obligados a compartir casa con desconocidos. La oferta se polariza, y también el negocio, sin que su publicidad suela aportar la información que exige el Departament de Territori i Habitatge.
En estos momentos, el mayor portal inmobiliario en oferta, Idealista, muestra en Barcelona más de 6.000 habitaciones disponibles por precios que van de los 250 a los 3.000 euros mensuales. La oferta es casi siete veces superior a los apenas 900 pisos de alquiler de larga duración anunciados. Otros 2.500, aproxidamente, se limitan a operar en el mercado de temporada. Solo las destinadas a usos vacionales o recreativos (más de 30 días, porque en Barcelona no puede haber habitaciones turísticas por días en viviendas) podrían tener precio libre.
El apartado de las habitaciones --en un balance de los anuncios acumulados en el primer trimestre del año, según detalla el portal a este diario--, tiene claros territorios protagonistas. La mitad del total de la oferta en dicho periodo se concentraba en los distritos del Eixample (32%) y Ciutat Vella (17%), seguidos por Sant Martí y Sants-Montjuïc, con un 9% cada zona; por........
