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8 claves | Dos años de alquileres regulados en Barcelona: qué ha mejorado y qué ha empeorado

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25.03.2026

Dos años de alquileres regulados en Barcelona: qué ha mejorado y qué ha empeorado, en 8 claves

La regulación del mercado en zonas tensionadas ha frenado el aumento de los precios, pero reduciendo la oferta de vivienda disponible a mínimos y dificultando el acceso a la mayoría de la ciudadanía

El sector inmobiliario augura otra pérdida de viviendas en alquiler en Barcelona por la nueva regulación de pisos de temporada

El precio del alquiler sube en ocho distritos de Barcelona hasta los 1.153 euros mensuales

Pisos rehabilitados para su venta en el Eixample. / Sandra Román / EPC

Esta misma semana, el portal Idealista oferta la pírrica cifra de 728 pisos en alquiler de larga duración en Barcelona. En realidad todavía son menos, porque aunque se utilice dicho filtro de búsqueda aparecen numerosos anuncios que después en su letra pequeña especifican que solo se arriendan por temporada. El descenso en caída libre de la oferta tradicional ha ido en paralelo a la contención del incremento de los precios. Podría decirse que son la cruz y la cara de los cambios impulsados en los últimos dos años, cuando se dio el primer paso al control del mercado del alquiler en Catalunya, poniendo coto a las rentas en las llamadas zonas tensionadas por su alta demanda y encarecimiento.

En la capital catalana, pese a que el Incasòl todavía no dispone de los datos del último trimestre de 2025, el acceso a la vivienda es una asignatura pendiente. Estas ocho claves sintetizan los mejores y peores efectos de las medidas de la Generalitat en la primera comunidad que aplicó las herramientas que permite la Ley de Vivienda de 2023.

Freno al auge de precios

Al limitar las subidas a la actualización pactada (IRAV o IPC), el precio de los alquileres ha frenado su escalada desbocada. En el conjunto del 2021 los nuevos contratos de alquiler se firmaron a una media de 888 euros, que en 2022 fueron 1.000, y en 2023, 1.101 euros. En saldo de 2024 ya mostró contención (1.098), mientras que 2025 cerró su primer trimestre a 1.087. Sin embargo, desde entonces la tendencia es a una ligera alza. En el tercer trimestre (últimos datos publicados) ya fue de 1.153 euros de media por contrato suscrito. Las actualizaciones anuales de las rentas pueden ser un motivo, aunque la Cambra de la Propietat advierte que la contención tiene matices importantes: las viviendas contratadas recientemente tienen una media de 72 m2, frente a los 75 m2 de dos años antes, porque hay una tendencia a vivir en menos metros cuadrados para ahorrar. Es decir, que el metro cuadrado aún sale más caro.

Menos oferta de larga duración, menos contratos y más temporalidad

Inmediatamente, tras la regulación de hace dos años, se produjo un trasvase de oferta de larga duración hacia los contratos de temporada. Volviendo al ejemplo de los datos de anuncios de esta semana, se ofertaban 1.868 pisos de carácter temporal, es decir, más del doble de los que decían ser de larga........

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