Un periplo de nueve meses y tres ciudades para empadronarse por vivir en una chabola: “Hay muchos que han pasado por lo mismo”
Las entrañas del padrón (3)
Un periplo de nueve meses y tres ciudades para empadronarse por vivir en una chabola: “Hay muchos que han pasado por lo mismo”
Darien David, un chico colombiano que vivió hasta hace poco en una zona de barracas junto al Llobregat, acabó censándose en el piso de un amigo en L'Hospitalet para llegar a tiempo para concurrir al proceso de regularización
Barcelona empadronó el pasado 2025 a unos 13.000 vecinos vulnerables sin un domicilio fijo
Darien David, un joven colombiano que no logró empadronarse en una barraca en Barcelona y tuvo que hacerlo en el piso de un amigo en L'Hospitalet de Llobregat. / Zowy Voeten / ZOWY VOETEN
La fortuna que le había sido esquiva empieza a ponerse del lado de Darien David. Hace poco ha conseguido su primer empleo formal en España desde que llegara de Colombia hace más de año y medio, ha encontrado una habitación en L’Hospitalet de Llobregat donde alojarse y este lunes le concedieron el NIE, prueba de que el proceso de regularización le ha salido de cara. No obstante, sufrió para llegar a tiempo para presentar la documentación requerida durante el reciente plazo extraordinario para legalizar la estancia en el país. La angustia vino a cuento por las dificultades y la demora para conseguir el empadronamiento: en su caso, la obtención del derecho básico a figurar en el censo se demoró nueve meses, deambuló por tres ayuntamientos metropolitanos y acabó buscando el amparo de un amigo para inscribirse a tiempo de cumplimentar los requisitos con los que escapar de la irregularidad.
"Lo daba por perdido, costaba tanto que pensé que no se me iba a aplicar la regularización", confiesa Darien David, ya pasado el mal trago. Su periplo para incorporarse al padrón comenzó en un descampado junto al Llobregat, donde montó una barraca con otros cuatro compatriotas, por lo que reclamó un empadronamiento sin domicilio fijo. "Me iba a empadronar en el huerto donde hicimos la chabola a orilla del río”, explica.
El primer contratiempo fue identificar en qué termino municipal se halla el terreno. Darien David probó suerte primero con el Ayuntamiento de El Prat de Llobregat, donde creía que se levantaba la cabaña: "Me dijeron que en tres meses me daban la cita, pero salieron con que el huerto no pertenece a El Prat, sino que es de Barcelona. Luego fui a Barcelona y me dijeron que no, que le pertenece a El Prat. Ahí comenzaron a vacilarme mucho tiempo y pasaban los días".
La primera........
