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Lorca, inédito y en zapatillas: "Dejadme las alas en su sitio, que yo os respondo que volaré bien"

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06.04.2026

Correspondencia familiar

Lorca, inédito y en zapatillas: "Dejadme las alas en su sitio, que yo os respondo que volaré bien"

El periodista Víctor Fernández recopila en el epistolario 'No te olvides de escribir' las cartas, muchas de ellas inéditas, que el poeta granadino escribió a su familia entre 1910 y 1936

El poeta Federico García Lorca, fotografiado junto a su madre, Vicenta / FUNDACIÓN FEDERICO GARCÍA LORCA

Madrid, abril de 1920. Instalado en la Residencia de Estudiantes, Federico García Lorca (Fuente Vaqueros, 1898-Granada, 1936) toma papel y pluma y, "en tono serio y discreto", también con algo de vehemencia nada disimulada, responde a una carta en la que su padre le insta por enésima vez a regresar a Granada para terminar sus estudios de Derecho. "Tu carta diciéndome que me vaya porque, si no, tú vienes por mí, me ha producido un gran disgusto y una gran inquietud, porque esa actitud tuya revela el estado de un padre al que su hijo hace una travesura imperdonable y el padre lo recoge o para darle dos azotes o meterlo en santa Rita", manuscribe el poeta granadino en la que probablemente sea la misiva más larga, también una de las más elocuentes, de 'No te olvides de escribir'(Akal), epistolario que reúne las cartas, muchas de ellas inéditas, que el autor de 'Bodas de sangre' intercambió con su familia, especialmente sus padres, entre 1910 y 1936. 

"Yo sé perfectamente lo que tú piensas (¡desgraciadamente!) Pero yo te digo y te prometo solemnemente, por lo muchísimo que te quiero, que cuando un hombre se coloca en su camino ni lobos ni perros deben hacer que vuelva atrás y yo, afortunadamente para mí, tengo una lanza como la de Don Quijote. En mi camino estoy, papá. ¡No me hagas volver la vista atrás!", prosigue Lorca, empeñado en demostrar que lo suyo no es antojo pasajero, sino pura determinación artística. "Yo te suplico de todo corazón que me dejes aquí hasta fin de curso y entonces me marcharé con mis libros publicados y la conciencia tranquila de haber roto unas espadas luchando contra los filisteos para defender y amparar al Arte puro, al Arte Verdadero. A mí ya no me podéis cambiar. Yo he nacido poeta y artista como el que nace cojo, como el que nace ciego, como el que nace guapo. Dejadme las alas en su sitio, que yo os respondo que volaré bien", remata.

Postal de Federico García Lorca a sus padres. Abril de 1926. Colección privada / CEDIDA

He aquí, como destaca la historiadora Esther López Barceló en el prólogo, la........

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