Anatomía de un paseo matutino
Opinión | La suerte de besar
Anatomía de un paseo matutino
Anatomía de un paseo matutino / DM
A pesar del calor, de la humedad y de no pegar ojo por todo lo anterior, salgo a pasear cada mañana. Lo hago por la salud de Petra, mi perra, y lo hago por la mía. Si las mujeres de más de 50 años queremos evitar tener el físico de nuestro villano favorito, Gru (tronco superior amplio, piernas de gorrión), debemos movernos. Diariamente, me cruzo con los mismos. Me he hecho una idea de su vida y personalidad.
Un hombre camina con un chaleco multibolsillo, bermudas de explorador y botas de montaña. Usa visera y gafas de espejo. Seguro que cree que, en vez de pasear por un muelle de pescadores, está a punto de cruzar el estrecho de Ormuz. Tiene actitud defensiva y le imagino por las noches viendo Rambo y leyendo sobre teorías de la conspiración.
Me cruzo con una pareja que, más que marido y mujer, parecen gemelos. A mi tío Llorenç y a mi tía Juana les pasó lo mismo. Convivieron tantos años que acabaron pareciéndose. Yo miro a Petra y sé que ella y yo también somos dos gotas de agua. Ella más guapa, por supuesto. Le........
