¿Qué fue del noble arte de discutir?
Opinión
Juan Carlos Laviana
El fenómeno no es nuevo. Sin embargo, se extiende como la pólvora. Y, a mayor velocidad y con mayor inquina, se desboca ante un acontecimiento trágico. Por si no fuera ya lo suficientemente dañino para nuestra convivencia, armamento de última generación, como son las redes sociales, ha contribuido a que nuestras formas de comunicarnos se hayan vuelto aún más virulentas y traumáticas.
Me refiero a lo que tan bien define la muy española expresión de "tirarse los trastos a la cabeza". Lo que viene a significar "disputar o reñir con vehemencia". Nada que ver con "discutir", que la Academia de la Lengua –aún hay que confiar en ella– describe, en su primera acepción, como algo "Dicho de dos o más personas: examinar atenta y particularmente una materia". Y de lo que nos ofrece los sinónimos "analizar", "examinar", "estudiar", "tratar", "deliberar" o "razonar".
Lo que estamos viviendo en España encaja mejor con la segunda acepción:........
