Bailar pegados no es bailar
Bailar pegados no es bailar
Hay gobiernos que dejan claro que vienen a imprimir dirección política, a este grupo pertenece el nuevo Ejecutivo de Jorge Azcón
Hay gobiernos que intentan parecer neutros, casi administrativos, como si su función fuera simplemente gestionar. Y hay otros que, desde el primer momento, dejan claro que vienen a imprimir dirección política, a este grupo pertenece el nuevo ejecutivo de Jorge Azcón. Basta con observar algo menor, pero muy revelador como el nombre de sus consejerías. La arquitectura del gobierno ya es, en sí misma, una declaración de intenciones. El ejemplo más evidente es una vicepresidencia que incluye la palabra desregulación e introducirlo en la estructura institucional implica asumir un marco político neoliberal en estado puro. Y lo hace también al reforzar conceptos como familia o al priorizar áreas como la competitividad económica, la logística o la cohesión territorial desde una óptica claramente productiva.
Otro rasgo significativo es la concentración de competencias, con consejerías que agrupan Hacienda, Interior y Administración Pública, o........
