La moción de censura
Una crisis que resolver con urgencia
Poca duda cabe de que nuestro país atraviesa una situación política anómala y que conviene encontrar una salida cuanto antes, si queremos que el sistema democrático funcione con normalidad y evitar peores consecuencias. El presidente del Gobierno ha descartado las dos opciones que la Constitución le atribuye: la cuestión de confianza y la convocatoria de elecciones. Cualquiera de ellas estaría plenamente justificada y resultaría oportuna en estas circunstancias. Nuestro régimen está basado en la confianza otorgada por el parlamento al jefe del Ejecutivo y Pedro Sánchez ya no la tiene asegurada. La prueba es la parálisis legislativa, las sucesivas derrotas del Gobierno en el Congreso y, el hecho que lo corrobora definitivamente, que no haya conseguido aprobar unos presupuestos. Las causas judiciales y las investigaciones policiales abiertas, que implican por una vía u otra al Gobierno y al principal partido de la coalición que lo sostiene, completan un panorama de crisis política que exige una actuación decidida.
Los grupos políticos, tanto del bloque parlamentario que respalda al Gobierno como de la oposición, no disimulan la gravedad de la situación. La evidencia es palmaria y abrumadora. Aún así, unos guardan un silencio táctico. Otros lanzan advertencias retóricas, señalando la línea roja de la financiación del PSOE, como si esta fuera la única corrupción merecedora de una condena y un cambio de posición. El PNV sugiere en voz baja que se tome en consideración la posibilidad de adelantar las elecciones. Junts........
