Cuando abramos las carpetas
Cuando abramos las carpetas
Ahora toca esperar y desear que se recomponga el sueño de esos niños, a los que sus abuelos hicieron socios siendo bebés
Ahora toca esperar y desear que se recomponga el sueño de esos niños, a los que sus abuelos hicieron socios siendo bebés
El pasado domingo, el Real Zaragoza vivió en las Palmas uno de los peores días de su historia, sino el peor, con la bajada a Primera RFEF, que no es otra cosa que la tercera categoría del fútbol masculino. Muchos años antes, en 1947 y cuando el equipo todavía jugaba en el viejo campo de Torrero, también descendió a Tercera y hubo vergüenza y lágrimas y un sinfín de corazones rotos. Hubo tanta vergüenza, contaban quienes vivieron ese momento, que hasta se escribieron poemas que se guardaron en carpetas cerradas para que nadie supiera del dolor y acaso desesperación porque el Zaragoza, el equipo que te roba los sueños que un día abrazaste, tenía que vivir largos días en los que la esperanza era una brizna rota por el aire, y remontar, una........
