menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Y la nave va

4 0
22.07.2026

Es preciso saber que ahora, cuando el cine decae, como la literatura, vale recordar a Federico Fellini quien, como el poeta chileno Vicente Huidobro, siempre quiso demostrar que son tres los cuatro puntos cardinales: el Norte y el Sur.

En esa poética se embarcaron no pocos artistas de vanguardia que comprendieron, desde Dadá, el Constructivismo y los manifiestos surrealistas, la posibilidad de hacer volar a un hombre, como un ángel, desde una desértica y gélida terraza a orillas del mar.

De Cineccittà, la gran escuela del cine italiano, hizo su casa. Para los que iban a visitar su plató atestado de guerreros pederastas, viudas romanas, ruinas de cartón y poderosos navíos de altas proas, salidos de la maraña del sueño, este genio ‘escogido’ por el cine era ya, en vida, un inmortal. Alguien de notorio vacío en el universo al momento de su muerte.

Junto a Giuseppe Rotuno, su director de fotografía, se dio a la tarea de hacer del cine un arte mayor, con........

© El País