El perro que comulgó
Asistí el pasado sábado, en la mañana, a las honras fúnebres de una persona muy cercana a mis afectos y a mi corazón.
Luego de la velación, se llevó el cuerpo a la Iglesia de San Fernando Rey, en donde se ofició la sagrada eucaristía despidiendo a quien dedicó su vida a servir a los demás.
Desde la misma velación advertí que había una pareja joven que llevaba un pequeño coche, pensé yo, con un bebé a bordo, muy juicioso, además.
En esa misa y por esas cosas del destino, resulté ubicándome a escasa distancia de la pareja y su bebé. Mas, oh sorpresa: quien iba dentro del coche era un pequeño perrito al que chocholeaban permanentemente y, para ser justos,........
