Sin Samuel no se puede; con Samuel no alcanza
La idea del título no se prueba —ni se refuta— mirando la composición de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) que es un dato tan útil como el tipo de cambio oficial: existe, pero no sirve. Bs 6,96 por dólar es una cifra impecable… en un mercado que no hay dólares a ese precio.
Con la correlación de fuerzas en la ALP ocurre lo mismo: sobre el papel, todo suma; en la práctica, nada alcanza. No hay combinación ex ante capaz de producir mayorías operativas, y menos aún los dos tercios que exige cualquier reforma constitucional. La matemática cierra; la realidad política, no.
La aritmética sugiere un escenario ordenado. El gobierno de Paz Pereira podría reunir 75 votos en Diputados —49 propios más 26 de Unidad— y tolerar ausencias sin perder la mayoría. En Senadores, esa suma superaría incluso los dos tercios. Es una mayoría limpia en papel.
En la práctica, el oficialismo llega dividido a ambas cámaras. En el mejor de los casos, apenas puede contar con fragmentos de la bancada original del PDC y con el bloque de Samuel Doria Medina. Con eso no se gobierna: no alcanza para sostener mayorías, menos aún para producir decisiones. A esa fragilidad se suma la conducta cada vez más extendida de legisladores que actúan como “librepensantes” —en la acepción de Álvaro........
