El último (y peor) error de Sergio Fajardo
De seguir como va, Sergio Fajardo terminará su vida política como el estruendoso fracaso de un individuo desarraigado de la realidad nacional, movido por un intelectualismo antipático cuyo mantra denuncia su vanidad: Colombia se merece algo mejor que los extremos; y eso mejor, obviamente, es él. En 2022 fue lo mismo, cuando frustrado por la debacle de sus resultados dijo “Colombia nos merece”.
Su historia de pretensiones presidenciales empezó en 2010 como vicepresidente de Antanas Mockus en una campaña prestigiosa entre la juventud y el progresismo, paradigma del centro y la ‘nueva política’, que sacó 3,6 millones de votos en la segunda vuelta contra Juan Manuel Santos. Un muy buen punto de arranque.
En 2018 se lanzó con Claudia López como fórmula vicepresidencial y tuvo 4,6 millones de votos, el 24 % del electorado, una fuerza política enorme, apenas 250.000 menos que Gustavo Petro, que pasó a segunda vuelta y perdió con Iván Duque. En vez de decidir algo, ya fuera apoyar a Petro, a Duque, llamar al voto en blanco o la abstención, se escondió, se fue dizque a ‘ver ballenas’ cuando ni siquiera era temporada de ballenas en Colombia. El........
