Trafigura y Vitol son los verdugos con contrato estatal que envenenan motores y vacían las arcas de Bolivia
Energía y agua, esos dos elementos son los fundamentos materiales de toda geopolítica.
Por ahora, les pido me permitan concentrarme en la energía.
El tipo de energía más usado en la actualidad proviene de los combustibles líquidos fósiles derivados del petróleo, el gas y, desde hace poco, aunque no de origen fósil, el etanol.
Hablar de la energía en geopolítica implica tratar sobre su producción, su distribución y su consumo. Y, en todo caso, a nosotros nos interesa hacerlo porque, ya lo sabemos, en Bolivia padecemos los efectos destructores en los motores de nuestros automóviles —funcionen estos a diésel o gasolina—, de un combustible de pésima calidad.
En Bolivia contamos con tres refinerías, dos estatales y una privada. Hablamos de la refinería Gualberto Villarroel, ubicada en Cochabamba. Es la más grande y estratégica del país con una capacidad para procesar 40.200 barriles por día (BPD). Su proceso de reformación catalítica le permite producir gasolina de alto octanaje, además de lubricantes y otros derivados. La siguiente es la refinería Guillermo Elder Bell de Santa Cruz, con una capacidad de 24.600 BPD y contribuye significativamente a la producción de gasolinas y diésel oil para el mercado interno, en particular para la agroindustria cruceña. Por último, la Refinería Oro Negro, de propiedad privada y ubicada también en Santa Cruz. Su capacidad de producción es considerablemente menor: 3.250 BPD. Aunque inicialmente sólo producía diésel, tras su expansión en 2005 comenzó a fabricar diésel, gasolina especial y GLP.
Son tres refinerías que en conjunto solo producen ~40% del consumo nacional de gasolina y ~10% del consumo nacional de diésel. De lo cual se deduce que tanto el ~60% del consumo nacional de gasolina como el ~90% del consumo nacional de diésel deben ser importados. Las tres no producen más combustible por tres razones que a continuación describo sin ninguna jerarquía determinante:
1. Porque no reciben suficiente petróleo crudo de origen nacional para procesar;
2. por tecnología obsoleta para el refino y;
3. porque ante la falta de crudo nacional tampoco se lo puede importar en las cantidades necesarias por escasez de divisas para comprarlo en los mercados internacionales.
Pero la demanda interna no cesa y exige ser satisfecha so pena de paralizar la economía toda luego, solo nos resta importar diésel y gasolina. Y hacerlo fundamentalmente sorteando una barrera de entrada y siendo presas de un intercambio desigual. Estamos, por ello, ante una compleja cuestión logística y, por ende, ante uno de los grandes problemas existenciales de Bolivia en cuanto Estado que resultan de nuestra derrota militar en la Guerra del Pacífico ante Chile.
Chile, nuestra barrera de entrada
En geografía económica el concepto de "barrera de entrada" se adapta del ámbito económico para explicar cómo el espacio físico y la organización del territorio pueden dificultar o impedir la instalación de nuevas actividades, empresas o el acceso de la población a ciertos recursos. En ese marco, una barrera de entrada describe los obstáculos de carácter espacial, físico o territorial que debe superar un agente económico (una empresa) o social (una........
