Volver a empezar
Volver a empezar suele sonar como una frase sencilla, casi optimista. La decimos cuando alguien pierde un trabajo, termina una relación, cierra un proyecto o atraviesa una etapa difícil. Parece una invitación a moverse, a pasar la página, a recuperar el ánimo. Pero, en realidad, volver a empezar casi nunca consiste únicamente en cambiar de escenario. Muchas veces implica algo más profundo: revisar la identidad que habíamos construido alrededor de aquello que terminó.
Por eso duele. Porque no solo perdemos una circunstancia, también se mueve la forma en que nos entendíamos a nosotros mismos. Quien se definía por un cargo debe preguntarse quién es cuando ya no tiene ese título. Quien organizó su vida alrededor de una relación debe aprender a reconocerse fuera de ella. Quien siempre se sintió fuerte descubre, quizá por primera vez, que........
