No minimicemos el acoso escolar
El acoso escolar es una realidad presente en nuestros colegios. No solo pasa en las interacciones en persona entre niños y adolescentes sino que en ocasiones trasciende de manera peligrosa al ambiente virtual; donde no siempre hay miradas ni testigos y puede tener efectos muy negativos sobre las víctimas especialmente.
Aldeas Infantiles SOS ha brindado datos importantes respecto a la seguridad en recintos escolares en nuestro país. Partiendo de que la niñez y adolescencia constituyen un tercio de la población boliviana, señalan que solo 4 de cada 10 niños en Bolivia se sienten seguros en sus colegios. También que 4 de cada 10 niños habrían recibido maltrato en persona en los colegios. El acoso también se ceba con la discapacidad, pues señalan que el 43 % de niñas y adolescentes con esta condición fueron víctimas de bullying en nuestro país.
UNICEF, por su parte, indica que un 14% de niños y adolescente no informó sobre los incidentes de acoso escolar, incrementando el riesgo de problemas emocionales y psicológicos. También señalan que en el ámbito digital, un 15% de niñas, niños y adolescentes recibió mensajes crueles a través de redes sociales en 2023.
Existe un sesgo social importante que minimiza el acoso escolar, sin embargo es algo que no se debe soslayar por las implicancias y riesgos que tiene sobre todos los actores. Este impacto va desde las afectaciones personales de las víctimas, los conflictos psicoemocionales de los perpetradores, la implicancia y afectación de los testigos; hasta la erosión de un sistema escolar de convivencia que debería ser pacífico, seguro y promovedor de buen trato en general.
Detectar, atender, buscar apoyo para las víctimas, reorientar al agresor, y promover la prevención se constituyen en procedimientos importantes a ser delineados desde el sistema educativo nacional y desarrollados dentro de los establecimientos desde un protocolo especifico, que prevenga y atienda efectivamente los casos de acoso escolar y establezca participación clara de todos los actores. En Bolivia, la herramienta que todas las unidades educativas deben tener para prevenir y actuar frente a la violencia en el entorno escolar es el Plan de Convivencia Pacífica y Armónica; sin embargo no existen datos sobre la cantidad de colegios que ya lo han elaborado ni cuántos lo están aplicando actualmente.
A nivel familiar también es importante involucrarse en una participación activa en el desarrollo y promoción del buen trato dentro de los colegios. Hablar con nuestros hijos sobre el bullying y concienciar sobre este problema constituye también una buena manera de prevenir de que sean parte de un incidente de acoso. Se aconseja hablar directa y francamente con ellos sobre el problema, ayudarles a ser un modelo positivo pues pueden no ser ni víctimas ni acosadores, pero sí testigos; por lo que hablar con ellos desde esta posición también puede ayudar a defender a quienes lo sufren y también denunciar cuando corresponda. También ser parte de sus experiencias en línea puede darnos información y brindar retroalimentación sobre los riesgos de acoso escolar en el espacio virtual.
