Pipocas de la misma bolsa
A raíz de mi artículo del pasado viernes, Urnas y pipocas, un lector —de esos que me gustan—, me interpeló señalando que “sería más interesante preguntarnos por qué nuestra sociedad da lugar a que los candidatos sean así”, como los describo en ese texto.
A este lector, además de elector, le gana el cinismo y mira todo de palco, sin involucrarse. Dice que “hay falta de cultura política, que la política se percibe como cosa de viejos, de ricos, de empresarios o de políticos profesionales, no de la gente común, de los yescas, de los que viven del día a día. No ve ideología, solo oportunismo”. Y del oportunismo —bien lo señala— no se beneficia todo el mundo, sino los que ya están bien posicionados.
El planteamiento no es menor y merece una respuesta que vaya más allá del berrinche coyuntural. Porque es cierto: los candidatos no caen del cielo ni llegan en cápsulas espaciales. Pero tampoco lo hacen los votantes. Y ahí empieza........
