El miedo que nos nombra
Hay libros que se leen sin mayores sobresaltos. Y hay otros que se atraviesan como quien cruza un río crecido, sin saber si va a salir seco del otro lado. Tan poca vida, de Hanya Yanagihara, es de los segundos. No se deja domesticar. No concede pausas amables. Es, más bien, una larga conversación con el dolor, con la fragilidad humana, con esos abismos que preferimos no mirar de frente.
La historia —dura, desgarradora, por momentos insoportable— sigue la vida de cuatro amigos en Nueva York, pero en realidad orbita alrededor de uno: Jude. En torno a él, todo gira con una intensidad que incomoda, que interpela, que deja marcas. No es una novela para “disfrutar” en el sentido clásico. Es una novela para resistir. Y, si uno tiene suerte, para comprender algo más de la condición humana al........
