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Ética y política, hoy

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16.06.2026

Los sociólogos y los historiadores, muy celosos de ‘explicar’ los acontecimientos por sus ‘causas objetivas’, no se han preocupado mucho por tratar de entender cuál es el papel que juega la trayectoria individual y la situación emocional de las grandes personalidades en el desenlace de sus gestiones. Engels, un amigo de Marx, decía que si “un hombre como Napoleón no hubiera existido, otro cualquiera habría ocupado su lugar”. Nada más falso.

La Revolución Francesa se presentó ante el mundo como la abolición de los privilegios y como la ilusión de que cualquiera, sin trabas, podía llegar a ser lo que quisiera ser. Napoleón, un aventurero sin estirpe ni fortuna, de baja estatura y poca presencia, proveniente de la isla de Córcega, cuya lengua materna era el italiano (no el francés) -un verdadero advenedizo, arribista por más señas, ‘ciudadano de tercera categoría’- se convirtió en el gran emperador de los franceses no ‘a pesar de’ sí mismo, sino ‘a causa de’. Las características personales de este sujeto se........

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