Lo peor está por venir… si no reaccionamos
He sido siempre una persona optimista, alguien que enfrenta las dificultades con fe y energía positiva. Sin embargo, reconozco que Colombia atraviesa una de las etapas más complejas de su historia reciente. No basta con polarizar opiniones o dividir a los ciudadanos; el país necesita decisiones responsables, estrategias claras y un compromiso colectivo que nos permita reconstruir la esperanza y enfrentar los desafíos que se avecinan.
La inseguridad ha alcanzado niveles alarmantes. Cada día crecen los asesinatos, los robos en las calles, los ataques a viviendas y hasta las invasiones a propiedades rurales. La criminalidad se ha vuelto omnipresente y la impunidad solo alimenta el desencanto ciudadano.
A esto se suma una crisis institucional, donde los escándalos de corrupción surgen a diario sin que se tomen medidas ejemplares contra los responsables. La sensación de que las instituciones no cumplen su rol mina la confianza y la estabilidad........© El Nuevo Siglo Bogotá
