El empalme frustrado
El triunfo electoral de Abelardo de la Espriella tomó por sorpresa al gobierno y lo ha llevado al desespero.
Tal desespero se ha traducido en tumbos reveladores y patéticos: primero dijo que no reconocía el conteo de votos hasta tanto no tuvieran lugar los escrutinios; producidos estos, tanto Petro como Cepeda aceptaron la legitimidad de ADLE como presidente electo; pocos días después se echaron ambos para atrás y empezaron a desconocer lo que hasta hacía pocos ellos mismos habían aceptado: la legitimidad del nuevo presidente: Petro llegó al clímax de la insensatez diciendo que el presidente de Colombia era Iván Cepeda y que ya no reconocía a ADLE; Cepeda siguió mansamente a su jefe envolviéndose en la teoría inconstitucional de la “resistencia pacífica” al nuevo........
