La caja menor de Petro
Pasaron las elecciones y retornaron con todo ímpetu la venalidad y corrupción que entronizaron, desde hace cuatro años, Gustavo Petro, el M19 y otras perversiones para destrozar, fracturar y corromper a Colombia.
Falsamente se intentó implantar un gobierno de unidad nacional, engaño que duró lo que un dulce en la puerta de una escuela, porque aparecieron filudas uñas que echaron mano a unas finanzas públicas que apenas se recuperaban de la pandemia.
Desde entonces ¿quién dijo miedo? Los ingresos del fisco rodaban hacia las arcas de Petro, sus conserjes y armadores de la subversión que crecían como espuma. Al disfraz de “paz total”, se le quiso poner vuelo, pero fracasó por carencia de ganas e impulso para la alejara del factor monetario, que ya por esas épocas, tenía otros rumbos que se conocen como “la caja menor de Petro y sus acólitos”.
Desde entonces todo se fue encumbrando a las alturas, incluyendo al FAC-Presidencial. Parece que cosas muy valiosas eran transportadas y depositadas con claves secretas. El tiempo pasó........
