Sembrar formalidad, cosechar desarrollo
El campo colombiano enfrenta una doble brecha estructural. Más de ocho de cada diez trabajadores rurales están en la informalidad y los jóvenes rurales acumulan, en promedio, cerca de tres años menos de escolaridad frente a quienes viven en las ciudades. Dos condiciones que limitan la productividad, el acceso a ingresos de calidad y la generación de oportunidades.
El Dane, a través de la Encuesta de Hogares, reportó que en el trimestre marzo-mayo de 2026 el 82,9% de los ocupados en centros poblados y rural disperso se encontraban en la informalidad laboral, frente a un promedio nacional de 54,7%. La distancia entre ambas cifras confirma que la informalidad rural es un fenómeno de naturaleza distinta, concentrado en la ausencia casi total de contratos formales y de acceso a protección social para quien trabaja en la ruralidad.
La brecha educativa acompaña esa cifra con la misma contundencia. Según estadísticas del Ministerio de Educación, mientras la población urbana de 15 años y más alcanza en promedio cerca de 10 años de escolaridad, en las zonas rurales el........
