La trampa de la pasión
Nos enseñaron a perseguir la pasión como si fuera lo máximo de la existencia. Nos dijeron que una vida apasionada era una vida plena, que las grandes decisiones debían tomarse desde aquello que nos enciende, que el amor y la pasión eran prácticamente sinónimos. Pero ¿y si estamos confundiendo el fuego con la luz?
La pasión tiene excelente reputación. Se la celebra en los discursos motivacionales, las canciones, las películas y las redes sociales. Sin embargo, basta con acudir al diccionario de la RAE para descubrir algo revelador. Ninguna de las nueve acepciones de la palabra pasión la equipara al amor. La pasión aparece asociada al padecimiento, al sufrimiento, a la alteración del ánimo, a la........
