El camino de la concordia nacional
Colombia atraviesa un momento definitivo. No es solo una crisis de gobierno, sino un agotamiento de las formas con que se ha venido ejerciendo el poder político: las luchas de egos y los intereses particulares han eclipsado tanto el bien común y el verdadero progreso, como la dignidad del Estado.
Dicho lo anterior, estoy dando un paso al frente como precandidato a la Presidencia de la República por el Partido Conservador, por la convicción de servir a los colombianos para restituir el orden en un marco de libertad, para así avanzar hacia un futuro de estabilidad.
Mi formación no proviene de las élites o castas políticas ni de la burocracia transaccional. Mi carácter y mi honra se forjaron en la academia y en las Fuerzas Militares, instituciones donde aprendí que el liderazgo no es el privilegio de mandar, sino el honor y la responsabilidad de servir. Esa es la perspectiva que ofrezco: una gestión respaldada por la integridad y el mérito, no por la........
