Cuando una vida parece valer menos
El problema no comienza cuando una persona mayor es maltratada. El problema comienza cuando aceptamos que algunas vidas merecen menos consideración que otras.
Cada 15 de junio se conmemora el Día de la Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez. Habitualmente pensamos en situaciones que reconocemos de inmediato como inaceptables: violencia física, abandono, abuso económico, negligencia o humillación. Son formas de maltrato reales que afectan a millones de personas mayores y que exigen prevención, protección y sanción.
Pero vale la pena preguntarse: ¿el maltrato comienza realmente allí?
Hace unos días leí la reflexión de un enfermero geriatra que relataba la experiencia de una mujer mayor enfrentando una enfermedad grave. Lo que más la había herido no era el diagnóstico ni la posibilidad de morir. Lo que la había afectado profundamente era escuchar una frase repetida varias veces durante su proceso de atención: que determinadas intervenciones “ya no merecían la pena”.
La expresión quedó resonando en mí porque parecía hablar de algo mucho más profundo que una decisión clínica. Después de todo, la medicina tiene límites, los tratamientos tienen riesgos y no todas las intervenciones son adecuadas para todas las personas. No se trata de negar esa realidad. Pero detrás de aquella frase aparecía una pregunta inquietante: ¿en qué momento una vida deja de merecer la pena?
Quizás el problema de nuestro tiempo es que........
