La baja natalidad y la crianza en la aldea
Tener un hijo seguirá siendo una decisión profundamente personal y familiar. Pero las condiciones en que ese hijo será criado son también una construcción social.
Chile lleva años mirando con preocupación la acelerada caída de la natalidad y el envejecimiento de la población. Los últimos datos de nuestro país cifran la tasa de fecundidad global en 0,99 hijo/as por mujer en edad fértil. Muy por debajo de los 2,1 que marcan la llamada “tasa de reemplazo”. Frente a este escenario, la conversación pública ha comenzado a centrarse en las razones por las cuales cada vez menos personas deciden tener hijos y en las políticas que podrían modificar esa tendencia.
El actual Gobierno reaccionó creando en mayo una comisión llamada “Chile renace” para que sesione durante 2026 y, a comienzos del próximo año, entregue recomendaciones de políticas públicas para estimular la natalidad en Chile. Esta comisión definió entre sus 8 ejes de trabajo las siguientes áreas: costo de la vida, vivienda, apoyos y cuidados, corresponsabilidad y equidad de género, conciliación laboral y familiar, normas sociales y cultura, entre otros.
Pero, cuando se ponen sobre la mesa todos esos factores, también vale la pena mirar qué ocurrirá una vez que los hijos llegan. Además del exceso de pantallas, mencionado por un 62,4% del total de personas encuestadas, ¿cuáles son hoy los........
