Decepciones de verano para Boric y Kast
No cabe duda de que enero de 2026 será recordado por su intensidad política. En primer lugar, por una especie de definición del futuro gabinete “en directo”, en que nos hemos enterado en tiempo real de quiénes serán sus colaboradores más cercanos.
Por cierto, los veranos políticos ya no son como antes. Atrás quedaron esos reportajes con sabor a nada en que nuestros políticos eran entrevistados –en short, por cierto– en lagos y playas para mostrarnos sus casas y contarnos qué leían o qué cocinaban durante su largo periodo de descanso. Incluso, en aquellos periodos de transición entre el cambio de un Gobierno a otro, en que, salvo por el anuncio del futuro gabinete, durante gran parte de los dos meses no pasaba nada.
Cómo olvidar las extensas notas de prensa en que la ciudadanía disfrutaba de los partidos de fútbol y los asados que Sebastián Piñera hacía en Futrono, a los que eran invitados una veintena de honorables. Eran otros tiempos.
No cabe duda de que enero de 2026 será recordado por su intensidad política. En primer lugar, por una especie de definición del futuro gabinete “en directo”, en que nos hemos enterado en tiempo real de quiénes serán sus colaboradores más cercanos. Con esto se ha roto esa vieja ley que decía “el que se mueve no sale en la foto”, que significaba que aquellos nombres que sonaban mucho solían quedar fuera. Es más, la conformación del gabinete era manejada con sigilo y misterio –los presidentes se encerraban en lagos o playas con las carpetas enviadas por los partidos– hasta su anuncio oficial.
Claro está que esto ha obedecido a un diseño del equipo de Kast,........
