¿Por qué nada nos es suficiente?
Y me asomé al balcón de mi vida… Entonces fui consciente de ese ir y venir constante, que muchas veces no lleva a ninguna parte, pero otras, abre caminos para traer aprendizajes, respuestas y soluciones. Me percaté de las ilusiones del día a día, las que se hacen realidad y las que se malogran. Me sorprendió ver el sol luminoso que sale para todos con insistencia, aunque lo hallamos vuelto parte del paisaje, y que sin él, sería el final.
Y me asomé al balcón de mi vida… Entonces fui consciente de ese ir y venir constante, que muchas veces no lleva a ninguna parte, pero otras, abre caminos para traer aprendizajes, respuestas y........
