En Montería, después del susto, la tarea
Primero que todo, mi solidaridad con víctimas y familiares, mi reconocimiento a organismos de socorro y rescate, a médicos y personal de salud que han puesto pecho y cabeza para atender afectados, y éxitos para la gestión de las autoridades correspondientes. Un terremoto no avisa. Esa es la razón por la que la discusión sobre emergencias debe ser permanente, con simulacros frecuentes, aportes y educación repetitiva.
Este lunes 10 de agosto, Colombia vivió un sismo de magnitud 7,4, epicentro en San José del Palmar, Chocó, y profundidad de 103 kilómetros; fue sentido en buena parte del país y produjo afectaciones graves en varias regiones. Las cifras de víctimas y daños todavía están en consolidación. Esto deja lecciones institucionales y ciudadanas: las emergencias deberían gestionarse antes de que ocurran. En Montería deberíamos entenderlo........
