Por un pelito
Estuvimos a punto. La regresión en todo sentido hubiera sido funesta. Nos salvamos del averno, al decir del doctor Gilberto Tobón: "Abelardo no es el cielo, pero Cepeda sí es el infierno".
El dinero público utilizado a rodos, la conducta desfachatada del presidente durante la campaña, el apoyo desembozado de contratistas chupasangre, la conminación a los empleados públicos para que votaran en consecuencia, más la evidente intromisión de los fusiles mafiosos en pro de un candidato, constituían un muro casi infranqueable, lo que hace más meritorio el triunfo de Abelardo y su creativo........
