La renuncia de Michelle Bachelet
Un regalo griego (Ascanio Cavallo). Una trampa perfecta (Francisco Covarrubias). Un regalo envenenado (Daniel Mansuy). Una candidatura inviable (Gonzalo Cordero). Una emboscada diplomática (Jorge Ramírez). Una jugada maestra (Max Colodro). La política de la “encerrona” de los hechos consumados (Jorge Schaulsohn). Estas son, entre otras, las duras expresiones que escribieron algunos columnistas de la plaza respecto a la candidatura de Michelle Bachelet para la Secretaría General de las Naciones Unidas.
No son opiniones subjetivas ni formuladas en ausencia de atendibles razones. Son, hay que reconocerlo, manifestaciones de un problema mayor que no conviene soslayar, tratándose de un tema de estado mucho más que uno de la política partisana. Se trata ni más ni menos que de la viabilidad de su candidatura, que asoma dudosa cuando no por momentos inalcanzable. Al respecto, se suele invocar el poder de veto que podría ejercer Estados Unidos respecto de........
