La copucha
Nicanor Molinare, un compositor chileno de canciones muy populares a mediados del siglo pasado es el autor de “La Copucha”, una pieza que cantaron los Huasos Quincheros y creo que alguna vez Gloria Benavides en el papel de “la cuatro dientes”. Tenía un estribillo muy pegajoso que decía algo así como “La copucha, la copucha, la copucha va creciendo; la copucha, la copucha, la copucha ya se infló… la copucha, la copucha, la copucha va creciendo; la copucha, la copucha, la copucha reventó”.Tengo la penosa sensación de haberme estado repitiendo la dichosa canción a mí mismo desde hace meses, movido, primero, por la para mí incomprensible compulsión de chilenas y chilenos por anticipar el resultado de las elecciones mediante encuestas electorales y ahora por adivinar la composición de gabinetes del presidente electo.
Mi impresión es que queremos saber por adelantado lo que va a ocurrir, así sea horas antes, simplemente porque somos copuchentos. Y, así, la copucha se va inflando hasta que “revienta” cuando se sabe lo que realmente ocurrió. Entonces todos se quedan tranquilos hasta que una nueva copucha aparece y todo Chile: medios de comunicación, opinólogos, “expertos”, presuntos académicos, los que envían cartas al director de El Mercurio, mis amigos y un largo etcétera, tratan de adivinar mientras la copucha se va inflando.
La copucha del gabinete ministerial del Presidente electo se estuvo inflando por semanas, hasta que finalmente reventó el día y a la hora señalados previamente. Ahora la atención va detrás de otras copuchas. La favorita, naturalmente, es la lista de subsecretarios. Por mis chats ya circulan versiones -“la firme” al decir de quienes las envían- de quién va a ir a dónde. Como afortunadamente ignorarlas no me ocasiona el más........
